viernes, 7 de junio de 2013

ARTÍCULO

ESTRATEGIAS PARA RESOLVER CONFLICTOS EN EL AULA, ANALIZADAS TRIADICAMENTE
Universidad Cooperativa de Colombia
Maestría en Educación, Cohorte 9
Modulo Educación para la Convivencia 
* MORENO LEÓN ANGÉLICA LILIANA
** SOLER APONTE SANDRA PATRICIA
*** FRANCO BERMÚDEZ SONIA PATRICIA
Junio 6 de 2013 

“Formas de sentir, pensar y actuar desde el liderazgo creativo”


Resumen
En el presente artículo se pretende entrever  la vida como un sistema tríadico, la cual nos arroja una mirada holística de las realidades. Partiendo de esta primicia inicia nuestro análisis tríadico del comportamiento social  dentro de un contexto escolar, vislumbrando los factores que llevan al actuar con ciertas características que los nos hacen únicos, pero dependientes del actuar de los otros. Al comprender lo anterior se puede ligar la interacción con el otro(a) con la construcción de conocimiento entre pares, construyendo voluntaria o involuntariamente el trabajo en equipo que permita resolver los conflictos.

Palabras Claves: sistema, tríadico, resolución, conflicto, liderazgo creativo.

Abstract
This article is intended glimpse of life as a triadic system, which throws us a holistic view of the realities. Based on this premise our analysis begins triadic social behavior within a school context, glimpsing the factors that lead to act with certain characteristics that make us unique, but dependent on the action of others. Understanding this interaction may be linked with the other (a) with the construction of knowledge between peers, voluntarily or involuntarily building teamwork for resolving conflicts.
Key words: system, triadic, resolution, conflict, creative leadership.
 Para abordar el tema de resolución de conflictos, se debe hacer un gran recorrido por el sistema en el que se mueve cada ser humano y en el cual estamos inmersos. Es por esto que plantear estrategias para la resolución de conflictos sin tener una mirada holística no tiene sentido, teniendo en cuenta que cada ser humano según su cultura y nivel socio-emocional, actúa  y responde con distintos comportamientos, los cuales recaen para bien o mal en los otros.
Se iniciará el análisis, comprendiendo como la naturaleza, el hombre, los grupos y la sociedad interactúan por la misma base o principio, por la energía formando conjuntos energéticos en cadena. Cada sistema de energía se alimenta de uno anterior, estos son cumulativos, compuestos y múltiples en su evolución donde se presenta en ciclos ondulatorios.
Ahora bien, cada ser dentro de un sistema ocupa un  espacio personal, estamos hablando de un concepto que hace referencia a un espacio físico. Se puede asociar al espacio mínimo vital que cada cultura considera necesario para relacionarse de manera normal y fluida con los demás.
Desde el punto de vista práctico de la cibernética social, puede definir un sistema como un conjunto de elementos dinámicamente relacionados entre sí, realizando una actividad para alcanzar un objetivo, que según De Gregory, (2002) argumenta en su teoría interdisciplinaria que integra las ciencias sociales y humanas en un solo bloque para adecuarse a la era de la globalización, como red de sistemas teniendo como base el “proporcionalismo” con el fin de desarrollar una ética de las relaciones que se dan en un mundo globalizado.
Por consiguiente, se debe tener en cuenta ¿cómo surge ese hombre socialmente?, ¿cuál es su esencia?, ¿cuál es su relación con la sociedad?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo y por qué se mueve de forma oscilante entre virtudes morales y comportamientos negativos?; entonces nos será más fácil comprender el porqué de su actuar.
Es aquí, donde se inclina el análisis de la presencia de  las situaciones de discordia teniendo en cuenta  estas propiedades del ser, se puede pasar a entender el comportamiento de un sujeto o un grupo que experimentan una sensación de disgusto, oposición o enfrentamiento en relación con otra persona u otro grupo social. Dicha sensación de disgusto o enfrentamiento se genera cuando alguno de los sujetos o grupos, o bien ambos, pretenden alcanzar objetivos incompatibles, o cuando se quieren hacer compatibles deseos, ideas, conductas o valores contrapuestos.
Por  lo anterior, Puede decirse que cada actuar responde a sus emociones y es por esto que se habla de conflictos como una situación natural y necesaria que se da cuando hay interacción entre un grupo social.
A partir de  esto se puede definir  el conflicto (por un aparte oficial) como la divergencia de intereses en relación con un mismo tema, o el convencimiento de que los objetivos de las distintas partes no pueden lograrse simultáneamente Oyhanarte. (1996, p, 34).
Así mismo, y en la  misma posición oficial  señala Sánchez, M. (2000, p, 23) que el conflicto es tomado como un “Sistema dinámico en el cual los eventos y las compresiones constantemente reestructuran y reinterpretan el pasado, el presente y el futuro”. Por lo antes expuesto, se puede decir  que el conflicto se genera por un conjunto de acciones antagónicas entre los individuos que por alguna razón se han relacionado entre sí.
Sin embargo, el conflicto visto desde otra óptica (una posición anti oficial) podemos citar a Velandia, M. (2013), quien nos habla que los conflictos se deben tomar como son, inherentes a las relaciones humanas, entendido como acciones comunes y normales de nuestro entorno.
 Ahora bien, debemos mirar desde otro ángulo  como es entendido el conflicto,  desde una posición oscilante, quien comparte y coincide en la posición  de los autores tanto oficiales como anti-oficiales, es por esto que debemos destacar a Jares, X. R (1997, P. 53) quien argumenta que el conflicto, puede enfocarse básicamente como una de las fuerzas motivadoras de nuestra existencia, como una causa,  una consecuencia del cambio, como un elemento tan necesario para la vida social como el aire para la vida humana  . Entendiendo claramente lo que es un conflicto, se puede dar paso a su resolución, enmarcado en tres campos dependientes el uno del otro, la conciliación, el manejo del juego tríadico y el marco de derechos humanos.
Para abordar esta temática, es pertinente preguntarse primero ¿Cuál es el aspecto fundamental de mejora en las relaciones entre los miembros de una comunidad y/o equipos de trabajo? y por ende ¿cómo inciden para resolver los conflictos que se presentan en las mismas?
Ante todo esto, se debe iniciar la reflexión como se mencionó anteriormente entre la relación tríadica, la del líder y el proceso para resolver los conflictos cotidianos enfocados  a tener la capacidad para “manejar nuestra vida y además manejar el entorno” contando con claridad mental, intelectual, actitudes que le permitirán guiar, dirigir, escuchar, coordinar, trabajar en equipo y buscar mejorar la realidad como lo afirma Díaz C. (sin fecha).
El líder contribuye al proceso de desarrollo individual y colectivo removiendo todo aquello que le impide crecer, esto a partir de la trasformación de las relaciones de liderazgo; como lo plantea Martins. F & Otros (2009), en pocas palabras se requiere un liderazgo con un enfoqué mental, con una nueva percepción, con un cambio radical en el comportamiento que motive y transforme permanentemente.
De esta manera se podrá  repensar al líder de una manera creativa como lo menciona Velandia, M. (2013),  quien afirma que se debe tener en cuenta el lenguaje como generador de mundos, y así los mundos escribirán la historia de los lideres, ante esto se puede decir que “la sola palabra” no comunica, sino que produce una emergencia en cada persona que la escucha y que cada uno (de quienes están común-unicándose) está entendiendo de una manera única y particular, por todo lo anterior el líder se refleja en el lenguaje que se utiliza y por medio de este se hacen interpretaciones de la realidad.
Si se confronta con lo planteado por Maturana (2002), quien define el lenguaje como el modo de “vivir juntos”  de manera recurrente en la conducta de nuestra vida, como el tipo particular que somos, lo que hace que seamos humanos y únicos.
De allí la importancia de transformar las relaciones de liderazgo como la misión de “Formar al ser humano, en la madurez de sus procesos, para que construya el conocimiento y transforme su realidad socio – cultural, resolviendo problemas desde la innovación” Iafrancesco, G. (2008).
Esto como un proceso en el que los líderes y seguidores hacen entre sí para avanzar a un nivel más alto de la moral y la motivación. El estilo de transformación genera cambios significativos en la vida de las personas y organizaciones citado por Macgregor, J. (1978)
Después de todo esto, se puede decir que la función del docente  en el  proceso de enseñanza y aprendizaje, tiene como objetivo buscar las estrategias necesarias para resolver los conflictos que se desarrollan en el contexto particular que posibilita el encuentro y desencuentro de emociones como la posibilidad que permite crecer.

Por otra parte, no se debe dejar de lado las características  que manifiestan y se observan en los alumnos, como la base de todo conocimiento y así poder seguir los pasos, que permitirán la “conciliación”, entendida esta como el procedimiento en el cual dos partes de un conflicto se reúnen con un tercero, ajeno e imparcial, que facilita la comunicación entre las misma y nos lleva ya sea a solucionarlo y/o formulando propuestas de solución.
Al respecto Jacques Delors (1996) insistió que aprender a lo largo de nuestra existencia es una “necesidad de educarnos para la convivencia”. Según este autor “Uno de los cuatro pilares presentados e ilustrados como la bases de la educación, es la convivencia  la cual implanta “en el seno de la sociedad, se trata de aprender a vivir juntos”
 Si esto se relaciona con el juego tríadico entendido este como la interacción de múltiples triadas, donde se hace necesario evidenciar que para el análisis de un sistema no se presentan sólo tres lados de una sola esfera; sino que se manifiestan permanentemente muchos conjuntos de tres, jugando más o menos fuertemente, como casi autónomos, con jurisdicciones o esferas casi propias como lo menciona Velandia M. (2013)
Ahora bien, si se analiza lo planteado por Torrego (2001) sobre la convivencia entendida como la realidad, donde se da un ejercicio de resolución de conflictos, un proceso creativo y respetuoso que intenta prevenir su aparición o evitar la escalada cuando éstos ya han surgido.
Al respecto como cita Velandia M. (2013) al planteamiento de Betancourt, sobre el hecho de que un directivo, un maestro o un estudiante posean competencias socioemocionales, les ayuda a aprender a ser, a aprender a vivir, a aprender a convivir y a aprender a progresar, como también a Aprender a Aprender.
Según esto, se comprende la importancia de ser ciudadano, solidario y de convivir en el respeto activo; y en consecuencia, se aprende, se asume y se vivencia la importancia del trabajo en equipo, de la conciencia social.
Gallegos resalta que en “La cabeza bien puesta” y Morín (1999) se convence cada vez más, de la necesidad de una reforma del pensamiento, y por lo tanto, de una reforma en la enseñanza. El autor encara su obra deslizándose entre dos términos: educación y enseñanza. Por un lado, la palabra “enseñanza” no basta, y por el otro, la palabra “educación” implica algo de más y una carencia
Finalmente, con el análisis anterior se debe buscar la aplicación tríadica que proporcione a los docentes conocimientos, habilidades y destrezas en la resolución de conflictos en el aula. Asimismo,  afianzar a través del trabajo en equipo, esfuerzos académicos que se requieran para mejorar la resolución de conflicto en el aula, trabajados desde los tres campos.
Referencias
 De Gregori, W. & SANT’ANNA, Silvio (2002) (org.). Proporcionalismo o Caos. São Paulo: Lorosae,
De Gregori, W. Social Cybernetics: An Interdisciplinary Approach to Social Sciences and Human Development. Chicago: Universidad Abierta de Feedback de las Américas, 1980. Recuperado http://pitagorastutores.blogspot.com/2010/10/cibernetica-social-paradigma.html
Jares, X. R. (1997, P.53). El lugar del conflicto en la organización escolar. Revista Iberoamericana de educación.
Delors, Jacques (1996) La educación o la utopía necesaria. En: La educación encierra untesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el SigloXXI. Sector de Educación, Unidad de la Educación para el siglo XXI Ediciones Unesco. Disponible  en http://www.unesco.org/education/pdf/DELORS_S.PDF[Fecha de consulta:13/10/2011].
Gallegos, M. (Sin fecha). La epistemología de la complejidad como recurso para laeducación. Disponible en:http://conedsup.unsl.edu.ar/Download_trabajos/Trabajos/Eje_5_Investigacion_y_Produccion_Conocimiento/Gallegos_Miguel.PDF[Fecha de consulta: 13/10/2011].
Lafrancesco, G. (2008) Giovanni M. Iafrancesco V.  Consultor ONU – PNUD, Panamá. Profesor Distinguido Universidad De La Salle. Rector del Gimnasio Los Andes. Miembro Fundador de la Academia Colombiana de Pedagogía y Educación. Bogotá D. C., Colombia. PHD en educación, Newport University, California, USA.
Oyhanarte, Marta (1996, p, 34) Los nuevos paradigmas y la medición, Paidós, España.
 Martins, F & Otros (2009) Liderazgo transformacional y gestión educativa en contextos descentralizados. Revista Electrónica “Actualidades Investigativas en Educación”. Volumen 9, Número 2.
Sánchez, Minora; Chávez , Wílmer. (2000, p, 23) Mediación Educativa como estrategia para la resolución de conflictos en el aula educativa.
Velandia Mora, Manuel Antonio. (2013) Ontología del lenguaje. Recuperado http://convivenciacohorte9.blogspot.com.es/
Torrego Seijo, Juan Carlos (2001a). Modelos de regulación de la convivencia. En: Revista Cuadernos de Pedagogía, 2001 JUL-AGO; (304). Página(s): 22-283
Velandia Mora, Manuel Antonio (2013) Biología del Emocionar. Recuperado de  http://es.scribd.com/doc/143612421  





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