ESTRATEGIAS PARA RESOLVER CONFLICTOS
EN EL AULA, ANALIZADAS TRIADICAMENTE
Universidad Cooperativa de Colombia
Maestría en Educación, Cohorte 9
Modulo Educación para la
Convivencia
* MORENO LEÓN ANGÉLICA LILIANA
** SOLER APONTE SANDRA PATRICIA
*** FRANCO BERMÚDEZ SONIA PATRICIA
Junio 6 de 2013
“Formas de sentir, pensar y actuar
desde el liderazgo creativo”
Resumen
En
el presente artículo se pretende entrever la vida como un sistema tríadico, la cual nos
arroja una mirada holística de las realidades. Partiendo de esta primicia
inicia nuestro análisis tríadico del comportamiento social dentro de un contexto escolar, vislumbrando
los factores que llevan al actuar con ciertas características que los nos hacen
únicos, pero dependientes del actuar de los otros. Al comprender lo anterior se
puede ligar la interacción con el otro(a) con la construcción de conocimiento
entre pares, construyendo voluntaria o involuntariamente el trabajo en equipo
que permita resolver los conflictos.
Palabras Claves:
sistema, tríadico, resolución, conflicto, liderazgo creativo.
Abstract
This article is intended glimpse
of life as a triadic system, which throws us a holistic view of the realities.
Based on this premise our analysis begins triadic social behavior within a school
context, glimpsing the factors that lead to act with certain characteristics
that make us unique, but dependent on the action of others. Understanding this
interaction may be linked with the other (a) with the construction of knowledge
between peers, voluntarily or involuntarily building teamwork for resolving
conflicts.
Key
words: system,
triadic, resolution, conflict, creative leadership.
Para abordar el tema de resolución
de conflictos, se debe hacer un gran recorrido por el sistema en el que se
mueve cada ser humano y en el cual estamos inmersos. Es por esto que plantear
estrategias para la resolución de conflictos sin tener una mirada holística no
tiene sentido, teniendo en cuenta que cada ser humano según su cultura y nivel
socio-emocional, actúa y responde con
distintos comportamientos, los cuales recaen para bien o mal en los otros.
Se iniciará el análisis, comprendiendo como la naturaleza, el hombre, los
grupos y la sociedad interactúan por la misma base o principio, por la energía
formando conjuntos energéticos en cadena. Cada sistema de energía se alimenta
de uno anterior, estos son cumulativos, compuestos y múltiples en su evolución
donde se presenta en ciclos ondulatorios.
Ahora bien, cada ser dentro de un
sistema ocupa un espacio personal,
estamos hablando de un concepto que hace referencia a un espacio físico. Se
puede asociar al espacio mínimo vital que cada cultura considera necesario para
relacionarse de manera normal y fluida con los demás.
Desde el punto de vista práctico
de la cibernética social, puede definir un sistema como un conjunto de
elementos dinámicamente relacionados entre sí, realizando una actividad para
alcanzar un objetivo, que según De Gregory, (2002) argumenta en su teoría interdisciplinaria que integra las ciencias
sociales y humanas en un solo bloque para adecuarse a la era de la
globalización, como red de sistemas teniendo como base el “proporcionalismo”
con el fin de desarrollar una ética de las relaciones que se dan en un mundo
globalizado.
Por consiguiente, se debe tener en cuenta
¿cómo surge ese hombre socialmente?, ¿cuál es su esencia?, ¿cuál es su relación
con la sociedad?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo y por qué se mueve de
forma oscilante entre virtudes morales y comportamientos negativos?; entonces
nos será más fácil comprender el porqué de su actuar.
Es aquí, donde se inclina el análisis de la presencia
de las situaciones de
discordia teniendo en cuenta estas
propiedades del ser, se puede pasar a entender el comportamiento de un sujeto o
un grupo que experimentan una sensación de disgusto, oposición o enfrentamiento
en relación con otra persona u otro grupo social. Dicha sensación de disgusto o
enfrentamiento se genera cuando alguno de los sujetos o grupos, o bien ambos,
pretenden alcanzar objetivos incompatibles, o cuando se quieren hacer
compatibles deseos, ideas, conductas o valores contrapuestos.
Por
lo anterior, Puede decirse que cada actuar responde a sus emociones y es
por esto que se habla de conflictos como una situación natural y necesaria que
se da cuando hay interacción entre un grupo social.
A partir de esto se puede definir el conflicto (por un aparte oficial) como la
divergencia de intereses en relación con un mismo tema, o el convencimiento de
que los objetivos de las distintas partes no pueden lograrse simultáneamente Oyhanarte.
(1996, p, 34).
Así mismo, y en la misma posición oficial señala Sánchez, M. (2000, p, 23) que el
conflicto es tomado como un “Sistema dinámico en el cual los eventos y las
compresiones constantemente reestructuran y reinterpretan el pasado, el
presente y el futuro”. Por lo antes expuesto, se puede decir que el conflicto se genera por un conjunto de
acciones antagónicas entre los individuos que por alguna razón se han
relacionado entre sí.
Sin embargo, el conflicto visto desde
otra óptica (una posición anti oficial) podemos citar a Velandia, M. (2013),
quien nos habla que los conflictos se deben tomar como son, inherentes a las
relaciones humanas, entendido como acciones comunes y normales de nuestro
entorno.
Ahora bien, debemos mirar desde otro
ángulo como es entendido el
conflicto, desde una posición oscilante,
quien comparte y coincide en la posición
de los autores tanto oficiales como anti-oficiales, es por esto que
debemos destacar a Jares, X. R (1997, P. 53) quien argumenta que el conflicto, puede
enfocarse básicamente como una de las fuerzas motivadoras de nuestra
existencia, como una causa, una
consecuencia del cambio, como un elemento tan necesario para la vida
social como el aire para la vida humana
. Entendiendo claramente lo que es un conflicto, se puede dar paso a su
resolución, enmarcado en tres campos dependientes el uno del otro, la
conciliación, el manejo del juego tríadico y el marco de derechos humanos.
Para abordar esta temática, es pertinente
preguntarse primero ¿Cuál es el aspecto fundamental de mejora en las relaciones
entre los miembros de una comunidad y/o equipos de trabajo? y por ende ¿cómo
inciden para resolver los conflictos que se presentan en las mismas?
Ante todo esto, se debe iniciar la
reflexión como se mencionó anteriormente entre la relación tríadica, la del
líder y el proceso para resolver los conflictos cotidianos enfocados a tener la capacidad para “manejar nuestra
vida y además manejar el entorno” contando con claridad mental, intelectual, actitudes
que le permitirán guiar, dirigir, escuchar, coordinar, trabajar en equipo y
buscar mejorar la realidad como lo afirma Díaz C. (sin fecha).
El líder contribuye al proceso de
desarrollo individual y colectivo removiendo todo aquello que le impide crecer,
esto a partir de la trasformación de las relaciones de liderazgo; como lo
plantea Martins. F & Otros (2009), en pocas palabras se requiere un
liderazgo con un enfoqué mental, con una nueva percepción, con un cambio radical
en el comportamiento que motive y transforme permanentemente.
De esta manera se podrá repensar al líder de una manera creativa como
lo menciona Velandia, M. (2013), quien
afirma que se debe tener en cuenta el lenguaje como generador de mundos, y así
los mundos escribirán la historia de los lideres, ante esto se puede decir que
“la sola palabra” no comunica, sino que produce una emergencia en cada persona
que la escucha y que cada uno (de quienes están común-unicándose) está
entendiendo de una manera única y particular, por todo lo anterior el líder se
refleja en el lenguaje que se utiliza y por medio de este se hacen
interpretaciones de la realidad.
Si
se confronta con lo planteado por Maturana (2002), quien define el lenguaje
como el modo de “vivir juntos” de manera
recurrente en la conducta de nuestra vida, como el tipo particular que somos,
lo que hace que seamos humanos y únicos.
De allí la importancia de
transformar las relaciones de liderazgo como la misión de “Formar al ser
humano, en la madurez de sus procesos, para que construya el conocimiento y
transforme su realidad socio – cultural, resolviendo problemas desde la
innovación” Iafrancesco, G. (2008).
Esto como un proceso en el que los
líderes y seguidores hacen entre sí para avanzar a un nivel más alto de la
moral y la motivación. El estilo de transformación genera cambios
significativos en la vida de las personas y organizaciones citado por Macgregor,
J. (1978)
Después de todo esto, se puede decir que la función
del docente en el proceso de enseñanza y aprendizaje, tiene
como objetivo buscar las estrategias necesarias para resolver los conflictos
que se desarrollan en el contexto particular que posibilita el encuentro y
desencuentro de emociones como la posibilidad que permite crecer.
Por otra parte, no se debe dejar de lado las
características que manifiestan y se
observan en los alumnos, como la base de todo conocimiento y así poder seguir
los pasos, que permitirán la “conciliación”, entendida esta como
el procedimiento en el
cual dos partes de un conflicto se reúnen con un tercero, ajeno e imparcial,
que facilita la comunicación entre las misma y nos lleva ya sea a solucionarlo
y/o formulando propuestas de solución.
Al respecto Jacques Delors (1996) insistió que aprender a lo largo de nuestra
existencia es una “necesidad de educarnos para la convivencia”. Según este
autor “Uno de los cuatro pilares presentados e ilustrados como la bases de la
educación, es la convivencia la cual implanta
“en el seno de la sociedad, se trata de aprender a vivir juntos”
Si esto se relaciona con el juego tríadico
entendido este como la interacción de múltiples triadas, donde se hace
necesario evidenciar que para el análisis de un sistema no se presentan sólo
tres lados de una sola esfera; sino que se manifiestan permanentemente muchos
conjuntos de tres, jugando más o menos fuertemente, como casi autónomos, con
jurisdicciones o esferas casi propias como lo menciona Velandia M. (2013)
Ahora bien, si se
analiza lo planteado por Torrego (2001) sobre la convivencia entendida como la
realidad, donde se da un ejercicio de resolución de conflictos, un proceso
creativo y respetuoso que intenta prevenir su aparición o evitar la escalada
cuando éstos ya han surgido.
Al respecto como cita
Velandia M. (2013) al planteamiento de Betancourt, sobre el hecho de que un
directivo, un maestro o un estudiante posean competencias socioemocionales, les
ayuda a aprender a ser, a aprender a vivir, a aprender a convivir y a aprender
a progresar, como también a Aprender a
Aprender.
Según esto, se
comprende la importancia de ser ciudadano, solidario y de convivir en el
respeto activo; y en consecuencia, se aprende, se asume y se vivencia la
importancia del trabajo en equipo, de la conciencia social.
Gallegos resalta que en “La cabeza bien
puesta” y Morín (1999) se convence cada vez más, de la necesidad de una reforma
del pensamiento, y por lo tanto, de una reforma en la enseñanza. El autor
encara su obra deslizándose entre dos términos: educación y enseñanza. Por un
lado, la palabra “enseñanza” no basta, y por el otro, la palabra “educación”
implica algo de más y una carencia
Finalmente, con el análisis anterior se debe buscar
la aplicación tríadica que proporcione a los docentes conocimientos,
habilidades y destrezas en la resolución de conflictos en el aula.
Asimismo, afianzar a través del trabajo
en equipo, esfuerzos académicos que se requieran para mejorar la resolución de
conflicto en el aula, trabajados desde los tres campos.
Referencias
De
Gregori, W. & SANT’ANNA, Silvio (2002) (org.). Proporcionalismo o Caos. São
Paulo: Lorosae,
Jares,
X. R. (1997, P.53). El lugar del conflicto en la organización escolar. Revista Iberoamericana de educación.
Delors, Jacques (1996) La educación o la
utopía necesaria. En: La educación encierra untesoro. Informe a la UNESCO de la
Comisión Internacional sobre la Educación para el SigloXXI. Sector de
Educación, Unidad de la Educación para el siglo XXI Ediciones Unesco. Disponible
en http://www.unesco.org/education/pdf/DELORS_S.PDF[Fecha
de consulta:13/10/2011].
Gallegos,
M. (Sin fecha). La epistemología de la complejidad como recurso para
laeducación. Disponible en:http://conedsup.unsl.edu.ar/Download_trabajos/Trabajos/Eje_5_Investigacion_y_Produccion_Conocimiento/Gallegos_Miguel.PDF[Fecha
de consulta: 13/10/2011].
Lafrancesco,
G. (2008) Giovanni M. Iafrancesco V.
Consultor ONU – PNUD, Panamá. Profesor Distinguido Universidad De La
Salle. Rector del Gimnasio Los Andes. Miembro Fundador de la Academia
Colombiana de Pedagogía y Educación. Bogotá D. C., Colombia. PHD en educación,
Newport University, California, USA.
Oyhanarte,
Marta (1996, p, 34) Los nuevos paradigmas y la medición, Paidós, España.
Martins, F & Otros (2009) Liderazgo
transformacional y gestión educativa en contextos descentralizados. Revista
Electrónica “Actualidades Investigativas en Educación”. Volumen 9, Número 2.
Sánchez, Minora; Chávez , Wílmer. (2000, p, 23) Mediación Educativa como
estrategia para la resolución de conflictos en el aula educativa.
Velandia
Mora, Manuel Antonio. (2013) Ontología del lenguaje. Recuperado http://convivenciacohorte9.blogspot.com.es/
Torrego Seijo, Juan Carlos (2001a).
Modelos de regulación de la convivencia. En: Revista Cuadernos de Pedagogía,
2001 JUL-AGO; (304). Página(s): 22-283